Alemania,  Alsacia,  Europa,  Francia,  Selva Negra

Los pueblos más bonitos de Alsacia y la Selva Negra (visita exprés).

El pasado agosto hicimos un roadtrip por los alpes suizos y franceses, organizado bastante a última hora. Una vez allí teníamos ganas de más… así que de forma totalmente improvisada decidimos visitar la Selva Negra alemana y la Alsacia francesa en un tiempo récord: ¡sólo dos días!

Cabe decir que estas dos regiones están bastante cerca una de otra, así que es muy habitual visitarla haciendo un combinado en un solo viaje.

Lo que os traemos hoy es una degustación, los pueblos que consideramos más bonitos de los que pudimos visitar y que nos parece una buena elección si disponéis de poco tiempo para recorrer la zona. ¡Os avisamos de que todos son de cuento!

En el primer día vimos sólo a Friburgo —de Alemania, que en Suiza hay una ciudad con el mismo nombre— y el segundo día aprovechamos para ver todo el resto de pueblos que ahora detallaremos en este post.

🚘¿Cómo llegar?

Como ya hemos dicho, nosotros llegamos en coche, ya que veníamos desde Suiza, así que paramos primero en la Selva Negra y después en Alsacia, ya haciendo la vuelta a casa. Desde Barcelona también nos parece una buena idea ir haciendo un roadtrip, pero si preferís tardar menos en llegar al destino, podéos ir en avión y desplazaros en coche de alquiler.

Tanto el aeropuerto de Basilea en Suiza, como el de Baden-Baden en Alemania, como el de Estrasburgo en Francia son buenas opciones para llegar a ambas regiones. Tened en cuenta si dedicís alquilar un coche en Francia, Alemania o Suiza con la intención de visitar las dos zonas cruzando la frontera, que tendréis que especificarlo y consultarlo a la compañía donde lo alquiléis.

🕰️Selva Negra

Friburg

Freiburg im Breisgau, en la región de Baden-Wurtemberg es la capital de la Selva Negra. Se trata de una ciudad muy completa y con un encanto que le enamorará. Es moderna, universitaria y muy verde en lo que se refiere a su fomento de la ecología (de hecho es imposible aparcar en el casco antiguo). La magia de este lugar recae, como no podía ser de otra forma, en su centro histórico lleno de calles empedradas, Altstadt en alemán. Para conocer bien Friburgo lo mejor que puede hacer es caminar sin prisa ni mapa por sus calles.

Calle Oberlinden con Schwabentor de fondo.

No os podéis perder la Münsterplatz, o la plaza de la altísima catedral gótica del siglo XIV (Münster) que es una auténtica preciosidad y está llena de vida. También os recomendamos llegar hasta la plaza del Ayuntamiento (Rathausplatz), donde se encuentra la Oficina de Turismo. Y no os vayáis sin ver Schwabentor y Martin’s Gate, las torres con reloj tan propias de la Selva Negra que servían como defensa y puertas ciudad a la edad media.

Münster.
Plaza de la Catedral.
Kaufhaus, uno de los edificios más bonitos del centro histórico.
Kaufhaus, uno de los edificios más bonitos del centro histórico.
Martinstor.

Sí, Friburgo de Brisgovia no es un pueblo sino una ciudad, pero os damos nuestra palabra de que vale la pena que la visitéis.

Gengenbach

Para nosotros el pueblo más hermoso de la Selva Negra. Es un pueblecito pequeño, lleno de calles de piedra y casitas típicas de la zona (paredes blancas y entramados de madera o persianas de diferentes colores) con mucho encanto. En este caso no hay nada en concreto que visitar sino que es el pueblo en sí el motivo principal para ir. ¿Una curiosidad? Aquí se filmaron unas escenas de la película de Tim Burton, Charlie y la Fábrica de Chocolate.

Encontraréis un aparcamiento a las afueras del centro histórico (de pago) y caminando unos pocos metros cruzaréis la Torre de la Puerta Superior, que da entrada al casco antiguo del pueblo. Enseguida llegaréis ya a la plaza del Mercado, donde podéis ver el gran Ayuntamiento del pueblo, que es conocido como uno de los mayores calendarios de adviento del mundo debido a sus 24 ventanas decoradas especialmente a la espera de la Navidad. El centro de Gengenbach está formado por tres calles principales, Hauptstraße, Adlergasse y Victor-Kertz-Straße, cruzadas por callejuelas más pequeñas. Al final de la calle Victor-Kertz-Straße se encuentra el Obertor, otra torre con un reloj como la que hemos cruzado antes y que hacían la función de entrada al pueblo en la edad media.

Sasbachwalden

El último pueblo que visitamos de la Selva Negra es también un imprescindible de la zona. Es más pequeño que los anteriores y tiene la peculiaridad de que lo cruza una carretera, pero también es precioso y eso no le quita la magia. Se puede aparcar sin problemas, nosotros aparcamos fácilmente de forma gratuita en un parking que no tenemos claro que sea gratis en temporada alta. Sasbachwalden es pequeñito, pero cada rinconcito parece hecho expresamente como si fuera un decorado, está todo cuidadísimo y, a pesar de ser ahora mismo un municipio turístico, no se ve masificado.

Lo que más nos gusta de este pueblo es su entorno: más del 70% de la superficie del municipio es forestal y está rodeado de viñedos con caminitos por los que se puede pasear, ya que en Sasbachwalden hay una cooperativa de vino formada por más de 400 productores locales de este producto.

Os estamos diciendo lo mismo en cada pueblo, pero es que la mejor opción para verlos bien es andar y prenderse por las calles llenas de casitas típicas y, en este caso, por alguno de los caminos de viña que os hemos comentado. Para llegar a uno es tan fácil como ir a la iglesia del pueblo y desde allí tomar el camino de la izquierda que hay (¡no tiene pérdida!). No nos extraña que Sasbachwalden sea conocido como uno de los pueblos más bonitos de Alemania… ¿habéis visto qué vistas?

🥨Alsacia

Estrasburgo

La capital de Europa y de Alsacia es una ciudad bastante grande pero con un centro histórico que seguro que os sorprenderá —declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1988—. Se encuentra muy cerca de la frontera con Alemania y es, para nosotros, una de las ciudades más bonitas de Europa que hemos conocido. Nos volvemos a encontrar un paisaje que os hará sentir dentro de un cuento o una postal de Navidad. Y es que ésta es la otra: Estrasburgo también es conocida como la capital de la Navidad por excelencia debido a su decoración y a los 11 mercados que se pueden ver en sus plazas y calles desde finales de noviembre y durante todo el mes de diciembre.

No os perdáis la Petite France, situada en una especie de isla delimitada por el río III. Este antiguo barrio de pescadores es ahora mismo el punto turístico de Estrasburgo, caracterizado por tener muchas calles de adoquines, canales y casitas entramadas de los siglos XVI y XVII muy bien conservadas. En este barrio también podéis disfrutar de la gastronomía alsaciana, ya que hay un buen puñado de restaurantes donde degustar su cocina y sus vinos.

El otro punto imprescindible es la magnífica catedral de Notre Dame, la segunda más visitada de Francia después de la de París. Esta catedral gótica, con sus 142 de altura, tardó más de cuatro siglos en terminarse de construir. Se puede visitar y subir al campanario para contemplar las vistas de toda la ciudad. En la misma plaza donde se encuentra la catedral se puede ver la Haus Kammerzell, la cual es la construcción medieval más ornamentada y bien conservada de la arquitectura gótica tardía (construida en el año 1427) de las zonas que habían sido la antiguo Sacro Imperio Romano. Ahora mismo es un pequeño hotel de 9 habitaciones lujosas, así que la única manera de ver esta casa por dentro es alojarse o comer en su restaurante. Si siguís caminando por la Rue du Vieux Marché Aux Poissons, llegaréis a la Plaza Kléber, la más grande de la ciudad y donde también se hace un mercado de Navidad, y a la Plaza Gutenberg. Os recomendamos ver ambas.

Colmar

El pueblo navideño más famoso de la Alsacia. Hay que decir que es quizás la parte del viaje que más nos decepcionó, seguramente por las expectativas tan altas que nos había causado tanto renombre. Al ver fotos por internet esperábamos un pueblo pequeño perdido en medio de bosques, como los que habíamos visto en la Selva Negra. Cuando te acercas sin embargo, ves la verdad: Colmar es una ciudad grande. Edificios altos, carreteras transitadas, fábricas y grandes comercios… ¡no nos lo esperábamos para nada! Sin embargo, merece la pena tener paciencia y llegar al centro. Las calles peatonales son muy bonitas, aunque parece que hay muchísima gente durante todo el año.

El punto más bonito de Colmar es la Petite Venise, el barrio céntrico, súper cuqui y colorido, con el estilo de casitas de colores que ya hemos visto en Estrasburgo pero con un extra de decoraciones y cucadas por doquier. La calle principal del barrio es la Rue des Marchands, por donde acabaréis llegando a la Place del Ancienne Douane, donde podréis encontrar una gran oferta gastronómica.

Si el centro de Colmar ya nos pareció precioso en verano, ¡cómo será en diciembre con decoración y mercados navideños!

Eguisheim

Sin duda nuestro preferido de Alsacia. Después de conocer Colmar decidimos acercarnos a este pueblo y podemos asegurar que fue un acierto total. Esto ya sí se parecía a lo que nos imaginamos de los pueblos de Alsacia. La entrada al pueblo se realiza a través de una pequeña carretera muy bonita rodeada de árboles que ya da buenas vibraciones. Pero lo mejor todavía está por llegar… Una vez aparcas (hay varios parkings de pago, pero nosotros encontramos sitio gratuito en la Rue de la 1era Armée) y entras en el pueblo, una sensación de felicidad te empieza a recorrer el cuerpo. Nos volvemos a encontrar con un pueblecito de calles empedradas y casitas alsacianas pero con una planta peculiar: todo el pueblo está organizado en círculos concéntricos.

Este mapa lo podéis ver en la entrada del pueblo.

Eguisheim fue declarado como el pueblo más hermoso de Francia hace unos años. Además, seguro que os suena cuando lo veáis… ¿Qué os parece si os decimos que este pueblo es en el que se inspiraron para hacer la película Disney de la Bella y la Bestia? No hace falta visitar nada en concreto, simplemente disfrutad paseando y perdiéndoos por esta pequeña población. Podéis empezar por la Rue du Rempart y llegar hasta la Place du Châteu Saint-Léon, que de hecho es el núcleo de los círculos concéntricos de la planta que antes hemos comentado. En esta plaza se puede ver una fuente con una estatua del Papa León IX, visitar la capilla dedicada a él y ver el Castillo Bas de Eguisheim.

Y hasta aquí nuestro resumen de los pueblos que más nos han gustado de Alsacia y la Selva Negra. A nosotros nos encantó poder ver estas regiones a las que teníamos tantas ganas. Estamos deseando poder volver más días, para ver más pueblos y rincones, a poder ser por Navidad, para vivir la magia al máximo. Esperamos que os sea de utilidad y os anime a descubrirlas también. Y si ya habéis estado… ¿Cuáles son los pueblos que más os han gustado?

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