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Visitar Eslovenia desde Venecia. Nuestra ruta.

Hace un año hicimos uno de los viajes que más hemos disfrutado. Todo comenzó gracias a Instagram, que hizo que nos entraran unas ganas locas de visitar el Lago Bled. Lamentablemente, los vuelos de Barcelona a Eslovenia eran carísimos y no entraban dentro de nuestro presupuesto. Tras consultar muchos blogs, llegamos al de @elmundoesmejorcontigo, una pareja que seguimos desde hace tiempo (¡y es que nos encanta su contenido!) Donde explicaban su escapada a Bled y Venecia. Vimos que la opción que escogieron ellos de visitar Eslovenia desde Venecia era muy buena, ya que hay un poco menos de 300 km de distancia entre un lugar y otro, así que te puedes plantar a Bled con un trayecto en coche de unas 3 horas.

Con esta idea fija, empezamos a buscar precios y marcar nuestro itinerario para visitar Bled y algo más de este país, con el hándicap de siempre… Y es que por trabajo, sólo podíamos hacer una escapada de tres días, uno de los cuales dedicamos a la ciudad de Venecia.
Así pues, pasamos a contaros los precios, el itinerario y los detalles de nuestro paso por el país esloveno.

✈️Nuestro vuelo

Volamos con Ryanair del 26 al 29 de noviembre por 97 € ida y vuelta los dos con maleta facturada. Los horarios del vuelo nos fueron genial para aprovechar bien todos los días, ya que salimos de la T2 de Barcelona a las 7:20h, llegando a Venecia (Marco Polo) a las 9:10h. La vuelta también nos ayudó: el vuelo hacia Barcelona salía a las 21: 30h.

🚘Coche de alquiler

En el mismo aeropuerto recogimos el coche de alquiler que contratamos con Alamo, que en Venecia es gestionada por la compañía Locauto. Nosotros habíamos reservado un coche gama mini (Fiat Panda o similar), pero nos dieron un Fiat Tipo, un coche superior al que solicitamos. El alquiler de 2 días con devolución y franquicia súper cover nos costó 68 €. La experiencia con esta compañía fue perfecta, así que seguro que en futuros viajes también la valoramos.

⛽️Conducir por Eslovenia

Para conducir por Eslovenia se debe tener en cuenta que es obligatorio comprar una viñeta, que tiene que colocarse en la parte inferior derecha del parabrisas del coche para poder circular por sus carreteras sin problemas ni multas. Nosotros la queríamos comprar antes de cruzar la frontera y nos estabamos poniendo nerviosos a medida que nos acercábamos, ya que no encontrábamos ninguna gasolinera. Al final en encontramos una justo al entrar en el país.

El precio de la viñeta depende de los días de validez que tiene. Nosotros pagamos 15 € por la viñeta de 7 días.

🏠Dónde dormir en Eslovenia

Nuestra primera noche la hicimos en Bled. Encontramos un apartamento chulísimo y que nos encantó por Booking, el Villa Alpina. La habitación era una monada, estaba muy bien situado y teníamos aparcamiento allí mismo, un punto importante en este pueblo ya que la mayoría de aparcamientos céntricos son de pago. Nos costó 52,26 € 1 noche.

La segunda noche la pasamos en la capital, en el Apartaments Liubliana. También lo encontramos por Booking y destacamos de él la ubicación y que también cuenta con un pequeño aparcamiento para los huéspedes. El precio fue 60 € 1 noche.

🗺Nuestra ruta

Nuestra ruta en coche por Eslovenia fue de sólo 2 días y los puntos primordiales a ver fueron Bled y Ljubljana. Sin embargo, de camino a la capital hicimos parada en la Iglesia de San Juan Bautista para poder ver un poco el lago Bohinj. Volviendo a Venecia aprovechamos para visitar Piran, un municipio precioso del mar adriático.

▪️Bled

Llegamos a Bled después de comer y fuimos a hacer el check-in en el apartamento. Después ya nos dirigimos hacia el lago para bordearlo y subimos al Mirador Ojstrica, que fue un fail total… Después de hacer una subida pronunciada de 20 minutos con un calzado cero adecuado, no pudimos ver las vistas porque cuando visitamos Bled estuvo nublado y había niebla. Si os hace sol o un cielo destapado no dudéis en subir. Hemos visto fotos de las vistas y son una preciosidad.

Seguimos recorriendo el pueblo y se nos hizo de noche muy pronto. Como hacía mucho frío, decidimos cenar temprano y así poder madrugar al día siguiente. Cenamos en la pizzería Rustika por 32 € los dos.

Al día siguiente nos levantamos a las 7 para poder visitar el Castillo de Bled (Blejski Grad), que abría a las 8h. Se encuentra en un acantilado que se puede ver desde cualquier punto del lago y se puede llegar fácilmente en coche. La entrada de adulto cuesta 11 € y la de estudiantes 7 €. Las vistas desde el mirador del castillo son preciosas, pero la verdad es que la visita tampoco es de las más destacables. Nosotros fuimos porque soy una loca de los castillos y como arqueóloga, me vi con la necesidad de visitarlo, pero se puede prescindir de ella.

Para despedirnos de Bled, desayunamos un Kremna Rezina, el dulce más típico del país, volvimos a dar un paseo a pie por el lago y volvimos al apartamento a por las maletas para seguir la ruta.

▪️Bohinj

Antes de ir hacia Liubliana nos desviarnos para hacer una parada en la Iglesia de San Juan Bautista (Cerkev Sv. Krstnika Janez), que data de antes del s. XIII. La iglesia se encuentra en los bordes de lago Bohinj, un lago glaciar de los Alpes Julianos que es también el más grande de Eslovenia. Durante el verano o en épocas de buen tiempo es un lugar ideal para hacer un baño o un circuito en kayak o canoa.

▪️Ljubljana

Después de hacer el check-in y dejar las maletas en el apartamento, nos dirigimos hacia el centro y comimos en Skriti Kot muy bien y muy barato: 2 sopas, 2 segundos, 2 postres y bebida por 13 €.

El resto de la tarde la dedicamos a patear por el centro, viendo algunos de los puntos más destacados como la Iglesia de la Anunciación, el Ayuntamiento, la Plaza Preseren (donde está el triple puente), el Puente de los Dragones, el Mercado Central y la Catedral. También aprovechamos para hacer algunas compras, una parada técnica para merendar (y huir del frío y la lluvia) y, por último, fuimos a comprar comida a un supermercado para cenar en el apartamento y para el desayuno del día siguiente.

Al día siguiente también nos levantamos temprano para poder hacer camino pronto. Después del desayuno cargamos las maletas en el coche y nos acercarnos caminando hasta el barrio de Metelkova. Se trata de un centro cultural y social autónomo que fue sede militar del Ejército del Imperio Austrohúngaro y, posteriormente, sede eslovena del Ejército Nacional Yugoslavo.

La gracia principal de este sitio son los graffittis que hay en todas las casas que forman parte de él. ¡Si os gusta el street art no os lo perdáis!

▪️Piran

Una ciudad muy pequeña que con unas horas puedes ver perfectamente. ¡Justo lo que necesitábamos! Piran es una pequeña perla del mar Adriático que consta de una gran influencia veneciana, ya que sufrió la ocupación de la República de Venecia durante más de cinco siglos. Esto ha quedado patente en muchos aspectos de esta localidad: en la arquitectura, la gastronomía e incluso el idioma.

Piran.

Hay que saber que Piran es peatonal prácticamente en su totalidad, así que lo primero que hay que hacer para visitarla es dejar el coche en uno de los aparcamientos de pago que hay en las afueras.

Vimos la Plaza Tartini, donde hay una escultura del violinista nacido en la localidad que le da nombre, hicimos un paseo por el puerto y el paseo marítimo, hasta llegar al Faro de San Clemente y la Iglesia de Nuestra Señora de la Salud, que están una al lado de la otra, la Plaza Maja y la Catedral de San Jorge, desde donde se pueden ver unas vistas preciosas de la ciudad (Mirador Campanile).

Si os queda más tiempo, podéis acercaros a las murallas, desde donde también hay unas vistas espectaculares.

¡Y eso es todo! Como veis, nuestra estancia en Eslovenia fue breve, pero ya fue suficiente para enamorarnos de este país. Estoy segura que volveremos, si puede ser en verano o primavera, para disfrutar de su naturaleza al máximo.

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